Shawn Mills, CEO of Pisteyo posing with the speaker panel at SIM Women Colorado. Shawn spoke about AI and the future of productivity.Pisteyo - AI Consulting, Enablement & Innovation
Caso de uso de IA
La nueva era de la productividad personal impulsada por la IA
La inteligencia artificial mejora la productividad personal al liberar a las personas de tareas repetitivas y permitirles enfocarse en trabajo estratégico, creativo y de alto valor.En este caso de uso de IA, Shawn Mills comparte ideas de su conferencia principal en SIM Women Colorado, explicando cómo herramientas como ChatGPT y Copilot pueden ahorrar horas cada semana, mejorar la comunicación y elevar el desempeño cuando se usan con propósito y empatía.La IA no está reemplazando a las personas: las está empoderando para trabajar con más inteligencia y liderar con mayor impacto.
Date
November 6, 2025
Topic
Caso de uso de IA

Índice de Ideas Clave

  1. La IA multiplica la inteligencia humana en lugar de reemplazarla.
  2. El prompting (dar instrucciones efectivas a la IA) es la habilidad profesional más importante del momento.
  3. El uso constante de herramientas de IA ahorra varias horas cada semana.
  4. El verdadero beneficio de la IA no es solo el tiempo que ahorra, sino cómo usamos ese tiempo.
  5. Los líderes deben guiar la adopción de la IA con empatía y claridad, no con miedo.

La conversación que cambió mi visión de la IA

Cuando hablé en el evento SIM Women Colorado, esperaba una charla técnica sobre herramientas y automatización. Pero lo que ocurrió fue distinto: una conversación muy real sobre el futuro del trabajo.
Cien profesionales se reunieron para explorar cómo la inteligencia artificial podía hacer su trabajo más eficaz, pero el tema de fondo no era la tecnología: era el control y la confianza.

Recordé que mi propia relación con la IA comenzó desde la incertidumbre. Como padre, me preocupaba lo que esta tecnología significaría para los empleos del futuro de mis hijos. ¿La IA sustituiría las habilidades sobre las que los humanos construyeron su vida?
Esa preocupación me impulsó a aprender todo lo posible. Una vez que entendí cómo funcionaba la IA, el miedo se transformó en curiosidad… y la curiosidad en acción.
Hoy veo la IA como el mayor amplificador de productividad personal de nuestra era.

Vivimos el cambio más rápido en los hábitos laborales de la historia moderna

La IA avanza a una velocidad que no tiene precedentes. Antes, la tecnología duplicaba su capacidad cada 18 meses; ahora, la inteligencia de los modelos de IA se duplica aproximadamente cada tres meses.
El ritmo es asombroso. Y aunque puede parecer abrumador, también significa que cualquiera que esté dispuesto a aprender puede mantenerse por delante de la curva.

En Pisteyo, hemos trabajado con más de cien empresas y más de dos mil empleados para integrar la IA en sus rutinas diarias.
A través de todas las industrias, el patrón se repite: cuando los empleados dejan de temerle a la tecnología y comienzan a experimentar con ella, recuperan en promedio cuatro horas y media por semana.
Eso equivale a más del 10% de su tiempo laboral.

La verdadera pregunta entonces no es cuánto tiempo ahorramos, sino qué hacemos con él.

Entendiendo el verdadero retorno de inversión de la IA

Durante mi conferencia, pedí al público que escribiera dos cosas:
Primero, ¿qué haces todos los días que desearías no tener que hacer?
Segundo, ¿en qué te gustaría tener más tiempo para enfocarte?

Las respuestas fueron honestas y familiares: actualizar Salesforce, tomar notas, agendar reuniones, redactar reportes que nadie lee, enviar interminables correos de seguimiento.

Luego les pedí imaginar que la IA se hiciera cargo del 80% de esas tareas.
La sala quedó en silencio.

Esto no es una visión futurista. Hoy ya hay empresas que ahorran millones de dólares automatizando esas funciones rutinarias. Pero la verdadera transformación no es financiera.
Cuando las personas se liberan del trabajo de bajo valor, recuperan tiempo para la estrategia, el aprendizaje y la creatividad.

Una participante compartió cómo Microsoft Copilot le permitió seguir reuniones en español, aunque no hablaba el idioma.
Otra explicó cómo ChatGPT se convirtió en su asistente virtual, marcando qué correos realmente requerían atención.

La IA no hizo su trabajo “más fácil” en el sentido superficial; lo hizo más humano, más consciente y más efectivo.

Prompting es el nuevo superpoder

La parte más difícil de trabajar con IA no es entender la tecnología, sino saber cómo hablarle.

Durante años hemos aprendido a buscar en internet con frases cortas como “mejor estrategia de marketing” o “herramientas de gestión de proyectos”.
Eso no funciona con la IA.
La IA necesita contexto. Quiere saber quién eres, qué rol tienes, cuál es tu objetivo y qué tono necesitas.

Por eso animo a la gente a dejar de escribir y empezar a hablarle.

Cuando hablas con la IA, incluso durante un minuto, naturalmente das más información.
Podrías decir: “Soy líder regional de ventas y estoy preparando un plan de 90 días para mi equipo. Quiero que suene profesional pero cercano.”
Ese tipo de instrucción produce un resultado mucho mejor que un comando breve.

Si la respuesta no es perfecta, pídele a la IA que te ayude a mejorarla:
“¿Qué cinco preguntas podría responderte para que tu resultado sea mejor?”
Esa sola frase convierte a la IA en un colaborador, no en una simple herramienta.

La IA no elimina el pensamiento crítico —lo recompensa—.
La calidad de tu pensamiento determina la calidad del resultado.

El hábito de preguntar “por qué”

En Pisteyo enseñamos a los nuevos participantes de nuestros talleres algo que llamamos “profundizar en la madriguera” (rabbit-holing).
Cada vez que obtengas una respuesta de la IA, no te quedes con la primera capa.
Pregunta por qué.
¿Por qué ese tono? ¿Por qué esa solución? ¿Por qué ese dato?

El objetivo de la IA es completar un pensamiento, no juzgar su veracidad. Predice, no razona.
Al preguntar por qué, obligas tanto al sistema como a ti mismo a aclarar los supuestos. Ese proceso crea comprensión y lleva a mejores decisiones.

También advierto sobre algo que llamo “AI slop” (la pereza de la IA): cuando las personas usan el primer borrador que la IA genera y lo entregan sin revisión.
Parece rápido, pero es superficial.
La velocidad no sustituye la calidad. Tú sigues siendo responsable del resultado.
Quienes prosperen en esta nueva era serán los que usen la IA para ampliar su pensamiento, no para reemplazarlo.

Construyendo tu propio kit personal de IA

Cada herramienta de IA tiene sus fortalezas:

  • ChatGPT es ideal para estrategia, redacción y resolución creativa de problemas.
  • Copilot es perfecto para organizaciones que ya trabajan dentro del ecosistema Microsoft, por su seguridad e integración.
  • Claude destaca en trabajo visual, programación y diseño de estructuras.
  • Gemini se conecta con Google Workspace y es excelente para investigación y colaboración.

La mayoría de los profesionales ya usan dos o tres de estas herramientas sin darse cuenta.
El verdadero impulso de productividad surge cuando las conectas entre sí: una para redactar, otra para analizar y otra para tomar notas o crear presentaciones.

La IA incluso puede interpretar escritura a mano.
He visto equipos de manufactura tomar una foto del piso de la fábrica y preguntar: “¿Qué riesgos de seguridad ves?”
La IA señaló cascos ausentes y cables sueltos que violaban políticas de seguridad.
Eso no es ciencia ficción. Es la nueva inteligencia visual en acción.

Códigos “trampa” para usar la IA todos los días

Algunos prompts pueden transformar de inmediato cómo organizas tu jornada:

Prompt del Asistente Ejecutivo
Pídele a la IA que actúe como tu asistente de confianza. Que revise tu bandeja de entrada, resuma lo importante, identifique acciones clave y redacte respuestas iniciales.

Prompt del Perfil del Jefe
Carga algunos correos de tu gerente y pide a la IA que cree un “perfil del jefe”. Luego pregunta: “¿Cómo debo comunicar esta propuesta para lograr su aprobación?” Te sorprenderá lo precisas que pueden ser sus sugerencias.

Prompt de Simulación (Role-Play)
Si te preparas para una conversación difícil, como rechazar un plazo, pídele a la IA que simule la reunión contigo. Practica tus argumentos y anticipa respuestas.

Prompt del Coach Ejecutivo
Crea un coach virtual que te ayude a reflexionar cada viernes. Pídele que cuestione tus prioridades y te sugiera cómo enfocar la próxima semana con más estrategia.

Del miedo al empoderamiento

Alguien en el evento preguntó:
“¿No nos estamos automatizando fuera del empleo?”
Es una duda válida.

Mi respuesta fue simple: la IA no viene por tu trabajo, viene por tus tareas repetitivas.

El futuro pertenece a quienes adopten la IA de manera intencional.
Aprende a usarla para amplificar tu comunicación, tu toma de decisiones y tu empatía.
Ayuda a tus equipos a entender que la IA no es una amenaza, sino una herramienta que expande su capacidad de liderar.

Cuando los empleados usan la IA con confianza, su valor crece.
La tecnología no elimina su humanidad: les da más tiempo para expresarla.

La próxima era del trabajo será profundamente humana

La IA no es una máquina que nos reemplaza. Es un socio de pensamiento que evoluciona con nosotros.

Como líderes, nuestro papel es guiar su uso con claridad y responsabilidad.
Las políticas que definimos sobre IA no son solo marcos técnicos: son declaraciones culturales que revelan cómo nuestras organizaciones entienden la confianza, la innovación y el empoderamiento.

En el plano personal, lo mejor que puedes hacer es experimentar.
Cada vez que te preguntes “¿Podría la IA ayudarme con esto?”, pruébalo.
La respuesta casi siempre es sí.
Pero la pregunta más importante es: ¿debería hacerlo?
La verdadera ventaja no está en automatizarlo todo, sino en usar estas herramientas para recuperar tiempo para la conexión, la curiosidad y la creatividad.

Sobre el autor

Shawn Mills es CEO y socio fundador de Pisteyo, una firma de consultoría en gestión que ayuda a las organizaciones a desbloquear el poder empresarial de la inteligencia artificial.
Tecnólogo y emprendedor de toda la vida, ha construido y escalado múltiples compañías.
En Pisteyo, se enfoca en ayudar a los líderes a alinear la IA con la estrategia, la cultura y los resultados medibles del negocio.